La obra de Nikole Ramírez explora la relación entre la naturaleza, la humanización y la cultura, destacando que el ser humano interpreta su entorno a través de sistemas culturales. Se plantea un enfoque pluralista sobre los valores y actitudes, subrayando la imposibilidad de un lenguaje universal que abarque todos los valores humanos. La postura wittgensteniana se utiliza para contrastar el relativismo, que limita la comprensión humana, con el pluralismo, que permite la apertura a múltiples posibilidades.