El huracán Sandy fue un poderoso ciclón que afectó a varios países del Caribe y la costa este de Estados Unidos en octubre de 2012, dejando daños materiales y más de 100 muertes. Originado en el mar Caribe como una depresión tropical, causó intensas lluvias en Venezuela antes de fortalecerse e impactar países como Jamaica y Cuba como huracán categoría 1. Posteriormente, alcanzó Estados Unidos como un gran ciclón post-tropical, causando inundaciones masivas e interrupciones de servicios en la región noreste.