Los desfibriladores externos automáticos (DEA) mejoran la supervivencia en emergencias, especialmente cuando son utilizados por primeros respondedores como policías y bomberos. Aunque su eficiencia varía según la ubicación y las características de los pacientes, se identifican barreras legales y de costo-efectividad que limitan su impacto en la salud pública. Se concluye que cada Servicio Médico Emergente debe evaluar la efectividad de los DEA en espacios públicos y privados, considerando factores como el tiempo de respuesta y los lugares de riesgo elevado.