La deforestación tiene varias implicancias negativas como la reducción de la capacidad de retención del suelo y el agua, cambios climáticos y microclimáticos, pérdida de hábitats y biodiversidad, y cambios sociales. Para tomar decisiones sobre este tema se debe considerar la evidencia científica publicada, el asesoramiento técnico profesional y los saberes comunitarios locales.