La biomasa es una fuente de energía renovable de origen vegetal o animal. En la Unión Europea, la biomasa es la fuente de energía renovable más importante, representando aproximadamente el 55% de la producción de energía renovable. Francia es el país que más biomasa consume, seguido de Suecia y Finlandia. La biomasa se utiliza principalmente en el sector doméstico para calefacción, aunque también tiene aplicaciones industriales y en la generación de energía eléctrica y térmica.