Las nuevas tecnologías, como el software de soft computing y algoritmos evolutivos, están asistiendo a los antropólogos forenses en la identificación de personas de manera más exacta y completa a través de técnicas como la superposición fotográfica de cráneos y rostros. Estas herramientas permiten la reconstrucción tridimensional de objetos forenses y la comparación automática de características para emparejar restos humanos con posibles identidades.