El informe analiza la relación entre sostenibilidad ambiental y equidad social, argumentando que ambas son esenciales para garantizar un mejor futuro para todas las personas. Ignorar los riesgos ambientales y las profundas desigualdades podría poner en peligro los avances logrados en desarrollo humano. El informe identifica formas para que todos los actores promuevan la sostenibilidad y la equidad de manera conjunta, como inversiones que mejoren el acceso a recursos como energía y agua de manera equitativa.