Los investigadores han desarrollado un parche que puede implantarse en el corazón después de un ataque cardíaco para limitar o revertir el daño. El parche funciona como músculo cardíaco, proporcionando estructura y liberando sustancias químicas para reparar el tejido dañado. Si bien solo se ha probado en conejos hasta ahora, los creadores planean comenzar ensayos clínicos en humanos dentro de dos años.