El templo es una gran nave de 34 metros de altura, 53 de longitud y 18 de ancho. Tiene tres bóvedas de crucería y ventanales góticos. Destacan el retablo mayor del siglo XVII y el camarín barroco de la Virgen del Prado, patrona de la ciudad. El templo alberga diversas capillas, la sacristía nueva de planta octogonal y la sala capitular con bóveda de crucería decorada.