Este documento analiza el reciente ataque estadounidense a Siria y sugiere que las verdaderas razones podrían no ser el uso de armas químicas por parte de Assad, sino factores políticos internos en Estados Unidos. Argumenta que a lo largo de la historia, cuando los gobiernos estadounidenses se han enfrentado a crisis domésticas, han recurrido a la guerra en el extranjero para desviar la atención.