Las infecciones de transmisión sexual (ITS) se transmiten principalmente a través del contacto sexual sin protección y representan un importante riesgo para la salud de las personas entre 15 y 45 años. Varias ITS como la sífilis, gonorrea y herpes pueden transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo y el parto. El diagnóstico y tratamiento adecuados son importantes para prevenir complicaciones y nuevas transmisiones.