El orador se despide de sus compañeros de clase, a quienes considera parte de su familia después de compartir conocimientos y aventuras. Les pide que no se sientan tristes sino felices y con una sonrisa, ya que aunque no se volverán a ver, el cariño que se tienen hará que sus vidas siempre se vuelvan a unir para hacer cosas maravillosas. El orador agradece a todos por su apoyo durante este tiempo.