En un emotivo discurso de despedida, el egresado expresa gratitud hacia sus maestros y padres, resaltando el valor de la educación y la formación desempeñada en la institución. Reconoce la importancia de los retos actuales como el analfabetismo y la violencia, y la responsabilidad de las nuevas generaciones de abordar estas realidades. A pesar de la tristeza de la despedida, hay un sentimiento de satisfacción por los logros alcanzados y la esperanza por el futuro.