El documento analiza los problemas conflictivos de los jóvenes como las drogas, el alcohol, el acoso escolar, el sexo irresponsable y la delincuencia, y sus consecuencias negativas. Propone la reeducación de los jóvenes a través de terapia familiar, talleres y trabajo intensivo con profesionales para cambiar sus conductas de riesgo e insertarlos en la sociedad de manera positiva.