El niño le pregunta a su padre cuánto gana por hora para pedirle prestado $50, pero el padre se enoja y lo manda a su habitación. Más tarde, el padre se calma y le ofrece los $50, pero el niño le muestra que ya tenía el dinero guardado debajo de su almohada. El niño le dice a su padre que ahora tiene $100 y quiere comprar una hora de su tiempo para cenar juntos, haciendo que el padre se dé cuenta de lo valioso que es pasar tiempo con su familia.