Este documento resume las profecías bíblicas sobre la gran batalla final entre el bien y el mal. Predice que habrá una lucha espiritual sobre la ley de Dios y la doctrina de la inmortalidad del alma. Los gobiernos dictarán leyes para obligar a todos a profanar el sábado y perseguirán a los que permanezcan fieles a Dios. Finalmente, Cristo vendrá para liberar a su pueblo y establecer su reino eterno.