El documento critica a Perla Woolrich, la secretaria de la Contraloría de Oaxaca, por no haber combatido efectivamente la corrupción. Señala que Woolrich estuvo enterada desde enero de 2011 de documentación que inculpaba a funcionarios del gobierno anterior en actos ilegales, pero no hizo nada al respecto. También señala varios errores administrativos y legales que Woolrich ha cometido en sus investigaciones contra ex funcionarios, lo que ha permitido que varios de los acusados obtengan amparos judiciales. Concluye que Woolrich