Dios creó el cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos en siete días. En el primer día creó la luz y separó la luz de las tinieblas. En los días siguientes creó el firmamento, la tierra seca y los mares, la vegetación, las estrellas, los peces, aves y animales, y finalmente al ser humano a su imagen y semejanza. Al terminar su obra de creación, descansó en el séptimo día.