Este cuento folclórico salvadoreño narra la historia de Marcos, un joven aventurero que siguió a la luna una noche y descubrió que en realidad era una hermosa mujer que vivía en una cueva. Marcos le contó a los aldeanos sobre su descubrimiento, pero cuando la codicia y la envidia comenzaron a surgir entre ellos, la mujer-luna impuso la condición de que solo aquellos con corazones puros podrían verla. Debido a que los aldeanos comenzaron a pelear,