La Eucaristía, también conocida como la Misa, es donde Jesús se hace presente realmente a través del pan y el vino que se convierten en su Cuerpo y Sangre. La Misa consiste en varias partes: la Liturgia de la Palabra que incluye lecturas bíblicas y homilía, la Liturgia Eucarística que incluye la presentación de ofrendas, la consagración y la comunión, y los ritos iniciales y finales que incluyen la bendición y el envío.