La misa conmemora la Última Cena de Jesús con sus discípulos. Es un sacrificio que se ofrece a Dios para beneficiar a otros. Se celebra para reconciliarse con Dios, recibir el perdón y la entrada al cielo. En la misa se adora a la Santísima Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo (Jesucristo) y Dios Espíritu Santo. El acto principal es la Eucaristía, en la que el pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo