La fe se define como la certeza de lo que se espera aunque no se vea. La fe viene de escuchar la Palabra de Dios. Abraham y Sara son ejemplos de fe al creer la promesa de Dios de tener un hijo a pesar de su avanzada edad. De igual forma, creemos por fe en la muerte y resurrección de Jesucristo para alcanzar la salvación y justicia ante Dios.