Nick Vujicic nació sin brazos ni piernas, pero en lugar de dejarse vencer por sus limitaciones físicas, decidió luchar y demostrar que es posible alcanzar grandes cosas a pesar de las dificultades. A través de conferencias motiva a otras personas a no rendirse. Aunque al principio cuestionó a Dios por su condición, finalmente comprendió que Dios lo usa para anunciar el evangelio de una manera única.