Este documento discute la naturaleza de la libertad humana según San Agustín. Explica que Dios le dio al hombre el libre albedrío para que pudiera elegir entre el bien y el mal. Sin embargo, la verdadera libertad consiste en someter la voluntad a la verdad y la justicia, no en hacer lo que uno quiere sin restricciones. Un hombre es realmente libre cuando sirve voluntariamente a Dios por amor en lugar de ser esclavo de sus propios vicios.