La marihuana es la droga ilícita más comúnmente usada en los Estados Unidos. Se fuma para que el THC pase al torrente sanguíneo y al cerebro, actuando en receptores de canabinoides y causando euforia. El consumo a largo plazo puede llevar a adicción y tiene efectos dañinos en la salud como aumento de la frecuencia cardíaca, problemas respiratorios e incluso cáncer de pulmón.