Este documento expresa que aunque los padres pueden enseñar y guiar a sus hijos, no pueden vivir la vida de ellos ni tomar decisiones por ellos. Los padres solo pueden dar amor e instrucción, pero los hijos deben aprender por sí mismos y decidir por sí mismos cómo vivir sus vidas. Al final, la vida de cada persona depende de las propias decisiones que tomen.