La paloma Mari Paz encuentra a un mono, un león, una hipopótama y un elefante peleando por un pastel de nata que encontraron en la laguna. Ella los regaña por pelear violentamente y los convence de compartir el pastel en lugar de pelear. Desde entonces, comparten el pastel cada noche y ya no sienten pena cuando se acaba, sabiendo que habrá otro cuando haya luna llena.