LA NIÑA DE LA COBATIERRA
 Compositor LIC. CARLOS VALENCIA HARO
 Ex docente Graudino ahora en la Técnica en Paramonga
Alumna Ayllin Bernardo Espinoza
3ero C
Cuenta la historia que hace muchos años cuando el mar
supo alejarse de la costa, quedo una franja húmeda y
fangosa. rodeada de cerros tan altos, que cuando te
pones sobre ellos, observas en el horizonte la
inmensidad del mar y al pie de los cerros una alfombra
verde de totorales acompañado del triste silbido del
viento y el cantar doloroso de las aves. Así que la
madre naturaleza, empezó a filtrar agua del cerro,
pura y cristalina, que empezó a cavar las entrañas de la
tierra, formando una pequeña cocha de profundidad
cercana a las piedras que había dejado el mar, con el
agua pura que hacía verse como el espejo del alma, a
quien se iba a mirar en ella.
 Bajaba de las alturas del cerro
un chacarero, hombre curtido
por la brisa del mar y el trabajo
forzoso de la chacra, junto a su
pequeña niña de cabellos
dorados por los rayos del sol,
que había conseguido ponerse
así por ser fiel acompañante
de su padre; bajaban
doblegados y agobiados por el
cansancio de la faena en un
atardecer lleno de nostalgia a
beber agua de la cocha.
 Sentados en la orilla bebieron el
agua para saciar su sed mirando el
agua cristalina y mágica aquellos
hacía ver en el reflejo. El padre
contagiado por el silencio del
ambiente cae rendido de cansancio
y duerme bajo el atardecer.
Despierta pasmado por un llamado
de su conciencia que le dijo: ¡Mi
niña!, volteo la mirada para llamar
a su niña, sintió un frio en su
cuerpo al no verla y al volver a ver
el espejo de agua grito: ¡No!
Horrorizado, triste enloquecido
había visto la cara de su niña en el
espejo de agua cual señal del
llamado de un ángel del cielo.
El hombre se lanzó, buscó en la
profundidad, salió a la orilla que
da al campo de fango gritando ¡Mi
niñaaa! una y otra vez cavando la
tierra incansablemente por todos
lados, con las manos sangrantes
pensando encontrar a su niña de
cabellos dorados, se alejó en el
horizonte cavando y cavando,
hasta que el fango lo envolvió en
sus entrañas para no volver más.
La cocha se quedó con el nombre de
COVATIERRA, donde muchas familias
supieron pasar momentos alegres, llenos de
anécdotas propias de la inmensidad del
campo, pero al atardecer con la bajada del
sol en el horizonte bajo el manto lúgubre
del atardecer se tenía que partir, ya que
quienes se quedaban embelesados por
este, partían raudos y temerosos, al
escuchar entre los totorales y el silencio
sepulcral que los acompañaba el lamento
del Chacarero, buscando a su niña y
observaban en el agua el brillo de los ojos
de la niña de covatierra, buscando la mano
de su padre con penitente pedido de
ayuda.
La tierra de cobatierra

La tierra de cobatierra

  • 1.
    LA NIÑA DELA COBATIERRA  Compositor LIC. CARLOS VALENCIA HARO  Ex docente Graudino ahora en la Técnica en Paramonga Alumna Ayllin Bernardo Espinoza 3ero C
  • 2.
    Cuenta la historiaque hace muchos años cuando el mar supo alejarse de la costa, quedo una franja húmeda y fangosa. rodeada de cerros tan altos, que cuando te pones sobre ellos, observas en el horizonte la inmensidad del mar y al pie de los cerros una alfombra verde de totorales acompañado del triste silbido del viento y el cantar doloroso de las aves. Así que la madre naturaleza, empezó a filtrar agua del cerro, pura y cristalina, que empezó a cavar las entrañas de la tierra, formando una pequeña cocha de profundidad cercana a las piedras que había dejado el mar, con el agua pura que hacía verse como el espejo del alma, a quien se iba a mirar en ella.
  • 3.
     Bajaba delas alturas del cerro un chacarero, hombre curtido por la brisa del mar y el trabajo forzoso de la chacra, junto a su pequeña niña de cabellos dorados por los rayos del sol, que había conseguido ponerse así por ser fiel acompañante de su padre; bajaban doblegados y agobiados por el cansancio de la faena en un atardecer lleno de nostalgia a beber agua de la cocha.
  • 4.
     Sentados enla orilla bebieron el agua para saciar su sed mirando el agua cristalina y mágica aquellos hacía ver en el reflejo. El padre contagiado por el silencio del ambiente cae rendido de cansancio y duerme bajo el atardecer. Despierta pasmado por un llamado de su conciencia que le dijo: ¡Mi niña!, volteo la mirada para llamar a su niña, sintió un frio en su cuerpo al no verla y al volver a ver el espejo de agua grito: ¡No! Horrorizado, triste enloquecido había visto la cara de su niña en el espejo de agua cual señal del llamado de un ángel del cielo.
  • 5.
    El hombre selanzó, buscó en la profundidad, salió a la orilla que da al campo de fango gritando ¡Mi niñaaa! una y otra vez cavando la tierra incansablemente por todos lados, con las manos sangrantes pensando encontrar a su niña de cabellos dorados, se alejó en el horizonte cavando y cavando, hasta que el fango lo envolvió en sus entrañas para no volver más.
  • 6.
    La cocha sequedó con el nombre de COVATIERRA, donde muchas familias supieron pasar momentos alegres, llenos de anécdotas propias de la inmensidad del campo, pero al atardecer con la bajada del sol en el horizonte bajo el manto lúgubre del atardecer se tenía que partir, ya que quienes se quedaban embelesados por este, partían raudos y temerosos, al escuchar entre los totorales y el silencio sepulcral que los acompañaba el lamento del Chacarero, buscando a su niña y observaban en el agua el brillo de los ojos de la niña de covatierra, buscando la mano de su padre con penitente pedido de ayuda.