El documento describe las características de la voluntad de Dios según la Biblia. Entre ellas se encuentran seguir solo su voluntad, ser hacedor de su voluntad con regocijo, ser guiado por el Espíritu Santo sometiendo la propia voluntad, mantener comunión con Dios para conocer su propósito, y que solo quien hace su voluntad es considerado hijo de Dios. El objetivo es que la voluntad de Dios se haga en la vida de los creyentes.