La salvación significa ser rescatado de la muerte espiritual y llevado a la vida eterna a través de Jesucristo. Dios reveló Su plan de salvación en la Biblia porque el hombre no podía salvarse a sí mismo. Jesucristo cumplió la profecía de derrotar al diablo a través de Su muerte y resurrección, haciendo posible la redención de la humanidad. La salvación incluye la regeneración, santificación y glorificación.