El Tribunal Supremo falló en contra del gobierno de Aznar por negarse a tramitar una solicitud de extradición de presuntos represores argentinos. El gobierno de Aznar alegó que Argentina ya podía perseguir esos crímenes, pero el Tribunal Supremo determinó que debieron tramitar la solicitud judicial. Además, la decisión muestra la poca voluntad de Aznar para perseguir a los terroristas y torturadores de las dictaduras latinoamericanas.