El documento resume la narrativa peruana entre 1920 y 1950, cuando surgieron las corrientes del criollismo y el indigenismo para expresar la realidad rural-urbana y buscar nuevas técnicas. El criollismo se centró en el mundo costeño mientras que el indigenismo se inspiró en el mundo andino. Figuras clave de estas corrientes fueron José Diez Canseco, Héctor Velarde, Ciro Alegría, José María Arguedas y Enrique López Albújar.