El documento discute cómo el management y el sentido común empresarial pueden aplicarse a la gestión de un club de fútbol profesional como el Barcelona. Al asumir la presidencia en 2003, los nuevos directivos desarrollaron una estrategia basada en un análisis de la industria, objetivos claros como lograr superávit y clasificarse para la Champions League, e inversiones en jugadores talentosos pero comprometidos. Esta estrategia ha llevado al club a duplicar sus ingresos, generar beneficios y reducir su deuda en los últimos tres