La química del carbono, que fundamenta la química orgánica, se caracteriza por la capacidad del carbono para formar compuestos orgánicos mediante enlaces covalentes. Estos compuestos, que incluyen carbohidratos, proteínas y grasas, son esenciales para la vida y la industria, y su diversidad se atribuye a la tetravalencia del carbono. Se clasifica a los hidrocarburos en acíclicos, cíclicos y aromáticos, y su nomenclatura se rige por las reglas de la IUPAC para facilitar su identificación.