Las cuatro jaulas espirituales principales son: 1) la lujuria, 2) el temor, 3) el amor al dinero, y 4) los celos. La Biblia ofrece varios ejemplos de personas atrapadas en estas jaulas, como el rey Salomón con la lujuria y Saúl con el temor. Para liberarse, debemos orar, estar alerta, huir del pecado, y amar a Dios sobre todas las cosas. Solo a través de Cristo y el Espíritu Santo podemos alcanzar la verdadera libertad.