Este documento discute la importancia de la unidad en las familias cristianas. Señala que Dios diseñó el matrimonio para ser una unión entre un hombre y una mujer. Sin embargo, Satanás busca dividir a las familias. La división comienza cuando uno accede a ideas contrarias a Dios, como ocurrió con Adán y Eva. Para romper la maldición de la división, las familias deben tener transparencia, los mismos gustos y la misma adoración a Dios. Solo cuando hay unidad en una familia puede haber la