Las sales de Schüssler, basadas en la ausencia de ciertos minerales en las células, son utilizadas para equilibrar el metabolismo y estimular la capacidad autocurativa del cuerpo mediante doce sales minerales. Desarrolladas por Wilhelm Schüssler en el siglo XIX, estas sales se consideran alimentos y no medicamentos, actuando sobre funciones orgánicas específicas sin efectos secundarios. Su método, que combina principios homeopáticos con una comprensión de la patología celular, busca corregir desequilibrios en el organismo de forma natural.