El documento describe la importancia de la oración en la vida de Jesús. Explica que Jesús a menudo se retiraba a lugares solitarios para orar, incluso pasando toda la noche orando. Esto demuestra que Jesús valoraba altamente la oración y la comunión con Dios, a pesar de tener una agenda ocupada atendiendo a la gente. El documento también enfatiza que Jesús es un ejemplo a seguir en cuanto a mantener una vida de oración.