Este documento describe la consolidación como el proceso de cuidar y apoyar a los nuevos creyentes para que produzcan fruto y sean discípulos de Cristo. Explica que los nuevos creyentes necesitan guía espiritual para crecer en su fe. También describe las características de un buen consolidador, como la obediencia, preparación, santidad y compasión. Usa el ejemplo de Ananías consolando a Pablo después de su conversión para ilustrar la importancia de este proceso.