Este documento presenta una lección bíblica sobre la confianza en Dios a través de la historia de Ana en el Antiguo Testamento. Explica que Ana oraba honestamente a Dios sobre su dolor de no poder tener hijos y agradeció a Dios después de que le concedió un hijo. La lección enseña que al aceptar que somos hijos de Dios y orar y agradecerle a Dios por todo, podemos experimentar la confianza en Él.