El artículo de Jean Lauand sostiene que la canción 'Let it Be' de Paul McCartney es una oración a la Virgen María, inspirada por una visión del cantante de su madre fallecida. Lauand interpreta que la letra transmite un mensaje de sabiduría y esperanza en tiempos de dificultad, encapsulando el concepto de 'hágase' de María ante el ángel. La canción se presenta como un tributo a la figura materna y las mujeres trabajadoras, reflejando el contexto personal y emocional de McCartney en ese momento.