La pobreza y el hambre son problemas acuciantes en el norte de África, particularmente en Nigeria, donde, a pesar de sus recursos, el 80% de la población rural vive por debajo del umbral de pobreza. Malawi enfrenta una situación similar, con dependencia de la ayuda extranjera y una tasa alta de desnutrición infantil. Guinea Ecuatorial, pese a ser un importante productor de petróleo, presenta altos niveles de pobreza y mortalidad infantil debido a la mala gestión de sus recursos.