Esta ley deroga la Ley Núm. 100 de 2005 y ordena a la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones establecer Centros de Acceso a Internet gratuitos en cada municipio de Puerto Rico que aún no tenga uno, junto con agencias gubernamentales, municipios y entidades privadas. Además, autoriza a la Junta a implantar acceso WiFi en plazas públicas municipales y crear un manual para administrar los centros. Los municipios se harán cargo de proveer locales y mantenimiento de los centros una vez inaugurados.