La ley de notariado establece las regulaciones para la función pública del notariado en El Salvador. Define al notariado como una función pública delegada por el estado para dar fe de actos, contratos y declaraciones ante oficinas notariales. Establece los requisitos para ejercer como notario, el protocolo notarial, causales de inhabilitación e incapacidad, y las atribuciones de la Corte Suprema de Justicia para autorizar y supervisar a los notarios.