La tecnología Li-Fi, propuesta por el ingeniero Harald Haas, utiliza luz visible para transmitir datos, permitiendo velocidades de hasta 800 Mbps y mayor seguridad al no traspasar paredes. Utiliza bombillas LED como punto de acceso y es más eficiente que Wi-Fi, aunque presenta desventajas como un rango limitado y falta de compatibilidad con dispositivos actuales. En México, Arturo Campos ha comenzado a comercializar Li-Fi, buscando democratizar el acceso a internet sin cables.