El documento describe los efectos del agua en la estabilidad de taludes. El agua puede causar lubricación, ablandamiento y presiones de poros en el suelo, reduciendo su resistencia al corte. Las lluvias intensas a menudo activan deslizamientos al saturar el suelo y elevar los niveles freáticos. El análisis hidrológico es crucial para evaluar la estabilidad de taludes.