El documento presenta un decálogo de 10 principios atribuidos a Abraham Lincoln sobre política económica y social. Los principios enfatizan que no se puede promover la prosperidad o ayudar a los más débiles debilitando a los más fuertes, aplastando a los grandes, destruyendo a los ricos, o quitándole la independencia a las personas. También señala que no se pueden resolver problemas gastando más de lo que se gana o garantizar seguridad con dinero prestado.