El autor relata la experiencia más importante de su vida que ocurrió el 9 de mayo de 2000 cuando su amigo recibió la noticia de que su recién nacido había fallecido en el hospital. A pesar de que el autor pensó que no podía hacer nada para ayudar, decidió acompañar a su amigo al hospital para brindarle su apoyo. Allí aprendió que lo más importante es estar presente para los demás en los momentos difíciles, además de valorar el tiempo con amigos y familiares.