Carlos vivía en el campo y le gustaba jugar con los animales como una ardilla bebé, una gallina, un gallo, un pollito y un perrito llamado Bobby. Un día, Carlos conoció a tres hermanos nuevos que no les gustaban los animales. Más tarde, cuando uno de los hermanos se lastimó la pierna y no podía moverse, el perrito Bobby fue a buscar ayuda, lo que llevó a que el hermano empezara a querer a los animales.