En el cuento "Los gatos de Ulthar", unos ancianos que odiaban a los gatos mataban a cualquier gato que se cruzara en su patio. Un día, llegó una caravana con un niño huérfano y su gatito. Cuando el gato desapareció, el niño recitó un hechizo extraño. Luego, los gatos regresaron gordos y blancos, y los vecinos encontraron los esqueletos de los ancianos, entendiendo que el niño había maldecido a los gatos para que se los comieran.